La casa de las telas, 2026.
Próximos estrenos
Se prenden las luces
y sos la última persona en la sala.
Hay montañas de pop en los asientos
lagunas de Coca-Cola
y un acomodador que te odia
por quedarte a leer todos los créditos.
Ahora te reís pero de madrugada
te vas a despertar pensando en todo esto
y ya no volvés a dormir.
La chiquilina que gustaba de vos en la escuela
estuvo sentada atrás tuyo toda la película
y no te diste cuenta.
Iron Maidens
Tu primer desmayo fue haciendo puerta en un recital
al que nunca vas a entrar.
Caíste hacia atrás en el colchón de hojas de un jardín abandonado,
restos de una poda crecieron en silencio todos esos años
hasta que llegó la hora de tragarte.
Desde tu habitación verde oscuro
las caras de tus amigos parecen calaveras
aunque puede que sean los dibujos de sus remeras.
Se hunde lento el barco con su carga
un litro de grappamiel entre pecho y espalda.
Como doncellas en apuros
los soldados del metal también se desvanecen.
Caderas huesudas
jeans negros que amenazan con caer
bajo el peso de un cinturón de balas.
Sucedió una noche
Esa respiración
no es la de siempre.
Me temo que abajo de los párpados
ya tenés los ojos en blanco y en la boca
la lengua se te está enroscando.
Puede pasar, habías dicho,
puede pasar
que si una noche duermo del lado equivocado de la cama
mis rulos negros te parezcan culebras
y las cosas que diga en sueños
en verdad me las estén dictando.
Un regalo
Entonces se da vuelta
y estira los brazos:
un regalo porque ayer
fue mi cumpleaños.
Como piedras preciosas
dos ampollas en las palmas de las manos.
Conservadora
No se mueve
es el viento
no ves que está quieto.
Agarralo ahora que no hay nadie
viste
no pasó nada
llevátelo a tu casa
en el congelador te aguanta más o menos
dos semanas.
Audiograma
Entro en la cabina y me pongo los auriculares.
Como en un programa de preguntas y respuestas
empieza a correr el tiempo
la doctora se lleva el micrófono a la boca
pero no se oye casi nada.
Apenas puedo leer sus labios
cuando dice
repita conmigo:
Lirio
Duque
Cesto
Conde
Santo
Sangre
Calma
Cerco
Turbo
Ciervo.
Teñida
No podrá el agua oxigenada
disimularte
aunque te volvieras
rubia y alta como una jirafa
o usaras una máscara
para ir al supermercado
si anduvieras con muletas
o cambiaras adrede tus modales
y ya no agradecieras
si llevaras lentes negros y pañuelo
y de pronto otra vez
fumaras.
En esa casa están filmando una película
De afuera no se ve nada
pero atrás de esa persiana
hay una mujer amordazada.
Lleva horas atada al respaldo de la cama
a veces hace como que quiere liberarse,
realmente parece desesperada.
Cada tanto entra otra mujer
y le pinta moretones en las piernas y en la cara.
Seré un tumba
Había macetas blancas y cruces de hierro
que podrían haber sido tutores
para plantas que no estaban.
Un camino y al costado
carteles con nombres clavados en la tierra:
rosa, azucena, violeta,
marcando algo que ojalá fueran canteros.
Estaba en el frente de una casa
que daba a los fondos de una iglesia,
no sé si era un jardín o un cementerio
y no me quedé a ver
qué pasaba cuando el sol ya no le daba.
Del camino por donde se llega
no le conté a nadie
y nunca le voy a contar.
La noche en vela
Ahora estamos en esa zona
donde apagarse es imposible
y levantarse está vedado
como si una bruja hubiera meado
un círculo alrededor de nuestra cama.
Con la luz prendida se vería un poco raro
espalda con espalda
separados por una cerca de almohadas
y ovejitas saltando de lado a lado.
En algún lugar leí
que si se finge dormir
el sueño llegará tarde o temprano.
Fantasías animadas
Levanta la vista
abre la boca para decirme algo
como si fuera a darme el disgusto
que al fin terminará por matarme.
Se queda un rato así
pero no dice nada
vuelve los ojos al celular
donde dan dibujitos
y una rana salta en la cabeza de otra rana.
Monjas de clausura
Las dos muy viejas para tener hijos
me tenían a mi.
Cosíanme disfraces
tomaban las medidas de mi cuerpo
como si fueran a fabricarme un ataúd.
Me daban gofio con azúcar y después
una pastilla de Redoxón en un vaso de agua
luego vueltas en la alfombra hasta el mareo
para confundir en la tele a la novicia con niñera
y así medio desmayado de burbujas y videos
me arrastraban hasta el viejo hospital de los muñecos.
Dormía yo una siesta de antialérgicos
cuando se hacía de noche
y envuelto en todo eso
me devolvían a mis padres.
Yaguarón
Si te parás de noche mirando hacia a la rambla
con el cine y el día a tus espaldas vas a ver
luciérnagas de aluminio
encendedores que se prenden y se apagan
a un lado y otro de la calle a oscuras.
Luces en una pista de aterrizaje
que va derecho al cementerio.
Descuidos
Las ventanas van a estornudar
por un reflejo en el vidrio,
ya me asusto hasta de mí mismo.
Las copas corren a esconderse
cuando escuchan otra vez al candelabro
contar chismes de la escoba.
Tenedores en tornado
atacan a la llama azul de hornallas espontáneas
y de la heladera saltan menudos congelados.
La licuadora está desenchufada
pero igual hace bailar los corazones.
Hay una música de microondas
hay jugo de algo haciéndose en la lavadora
hay pelo saliendo de la tostadora
hay murciélagos que son repasadores.
En fin, lo que quiero decir
es que me cuesta horrores
hacer que se duerma.
Objeción
Las pastillas se le van a vencer en los cajones
antes de que pueda recetárcelas a alguien,
para navidad ya va a estar jubilada.
Tal vez sea mejor
ahora pueden interrumpir
cuando les da la gana y ella
no puede hacer nada.
No era este el final que imaginaba
bailando en la puerta de facultad
la tarde en que sus primas hicieron nevar
harina cuatro ceros
y shampoo de huevo.
La cena
Con esa lengua que dios le dio
podría lijar un mueble
si lamiera lo suficiente.
Pero esta noche, por una vez
no dice nada. Se calla
mientras los demás pensamos en voz baja.
¿Cómo se llamaba aquella película
en dónde nadie podía salir del salón?
No es Depredador pero suena parecido.
La noche va a ser larga
si nadie se anima a decir
lo que vino a decir.
Los tenebrios comen en silencio
cuando están en casa ajena.
En varias salas
Vengo del futuro para decirte
que esta película es una porquería.
Se ve hermosa, ya sé, pero en media hora
cuando hayas puesto
la mano en la trampa
caerá su disfraz, dará un sermón y
te lo juro
va a ser demasiado tarde.
El tedio y la vergüenza ajena serán tales
que vas a desear ver de una vez
a este lugar convertido en una iglesia.
Vengo a decirte
que vas a salir peor de lo que entraste
que no hay necesidad
que no tenés porqué hacerte esto
que podés traicionar tus principios
y escapar ahora que aún estás a tiempo.
Que el cine es tu casa
y que por eso mismo
podés irte cuando quieras.
Dirección
Otra vez te mandaron para acá
me dijo
y levantó la mano muy despacio
como si el anillo le pesara.
Una araña vieja trepando por el aire
que pronto iba a caer
para hacer un nido en mi rodilla.
Mangas largas en verano
Dijiste que eran marcadores mágicos
que se borraban solos después de un rato.
Y como siempre te regalan cosas especiales
cosas de Miami
te creí.
Pero eran marcadores normales
y ahora tengo una tela de araña en el codo
una mariposa que abre las alas cada vez que doblo el brazo
y ríos por encima de las venas
que no salen con jabón ni con alcohol rectificado.
Dijiste que podía volver a jugar a tu casa cualquier día
pero eso también era mentira.
Llega una hora en la que te apagás
Hace un rato, mientras lavaba los platos
una mano enguantada dejó un papel por abajo de la puerta.
Busco un tutorial para aprender
la mejor forma de hacer desaparecer la evidencia:
memorizar el mensaje y después ponerlo en agua
hasta que los números se desvanezcan por completo.
Antes de llamar es importante cubrir el teléfono con un pañuelo
para camuflar la voz y para sentir
olor a suavizante mientras se habla.
Por favor que en el plano no se me vea la cara
apenas los dientes asomando entre los labios
y si es posible, las iniciales bordadas
una M y otra M entrelazadas.
A ver, un descuido lo puede tener cualquiera
a quién no se le cayó un secador en la bañera,
quién no tropezó con un juguete y rodó por la escalera.
Quién no soñó que le dejaran en el arbolito
una máscara de goma y un cuchillo.
Son las diez pero parece medianoche
prendo la tele y me acuesto
la comisaria
con su arma y su campera negra
me cuida hasta que me duermo.
El juego de la cédula
Pensá en cómo murieron
todas las que están en esa foto:
fundido a negro por tuberculosis,
ataque al corazón después de misa,
crisis del pulmón,
cianuro espumoso.
Ahora pensá de nuevo:
de ese árbol, esta rama
y en esta noche, esta cama
esta fiebre que tal vez no sea nada.
Control
Como una alarma
que se activa cuando entrás en el radar
una tobillera de músculos y sangre
que empieza a latir si andás cerca
así volvió a doler
cuando me pareció haber visto
un auto igual a tu auto.
No pierdas este papel
sin eso no te van a atender
sentate ahí que ya te llaman.
Pero no me llaman.
No entiendo qué podría ser más grave
huesos astillados, ganglios inflamados,
intoxicación con metales pesados.
Mis sistemas de autoayuda
otra vez fracasados,
el sistema de salud
finalmente colapsado.
He de morir en la emergencia
por tu culpa he de morir
pero antes
creo que voy a dormir un ratito.
La doctora abre la vendas
como quien desenvuelve un regalo:
pero corazón
para qué viniste si esto
ya está cicatrizado.